Se ha hablado tanto de Royal Rumble 2017 que la previa al evento fue más interesante, controversial, comentada y planificada que el mismo evento. Se habló en primera instancia de Kenny Omega, prestándose el actual ganador del G1 Climax a la controversia a través de sus rumores e imágenes vía internet. Se habló de Finn Bálor y un posible regreso. Como no olvidar los rumores sobre Angle y su participación, quizá, como número 30 y, ya en los últimos días, la participación de luchadores de la talla de Mysterio, o hasta Sting. ¿Qué recibimos a cambio? A Roman Reigns como #30.

¿Qué salió mal en Royal Rumble?

Falta de sorpresas:

Fuera de lo sucedido con Tye Dillinger (¡10! ¡10! ¡10!) , todo fue de mal en peor. Si hablamos de sorpresas: No apareció Samoa Joe (como dicen por ahí, Vince se confundido de Samoano) ni Nakamura, quien creo, que su tiempo en NXT ya acabó, ni algún otro que pueda ser disruptivo para el evento. No menciono ni a Angle ni Omega porque eran casos aislados que tendrían difícil el debutar puesto que su situación es complicada. Tampoco lo de Mysterio ni Sting por ser hechos de último minuto.

WWE prefirió darle espacio a Crews, o Mojo Rawley, que, si bien, no son malos luchadores, no estaban a la altura del evento. Entonces… ¿Por qué no colocar a Rollins? ¿Triple H?. Hubiera resultado ser más provechoso que lo sucedido en NXT.

El desarrollo de la pelea

No hubo un desempeño sobresaliente de ningún luchador. Se extrañó las salvadas espectaculares de Kofi Kingston o alguna eliminación demasiado brutal. Por otro lado Chris Jericho pasó gran parte fuera del ring, solo haciendo tiempo luego del golpe del Big Show. Me hubiera gustado verlo eliminar a alguien ya sea de manera limpia o haciendo trampa; ¡Es Chris Jericho!

Asimismo, dos puntos adicionales por tratar. Los tres que tenían que levantar el evento (The Undertaker, Brock Lesnar y Goldberg), solo tuvieron poco tiempo para demostrar lo que pueden hacer. Por otro lado, pocos Main Eventers, sigo sin explicarme que paso con Rollins y el porqué de su ausencia.

El año pasado, el desarrollo fue más sólido y con mayor emoción. Lo de hace dos días, fuer solo un trámite.

Orton trato de salvar el evento

A veces uno se pregunta qué pasa por la mente de los creativos para armar Royal Rumble, un evento del cual se comenta meses antes de que este suceda. Orton ganando el evento, se siente como un recurso de último minuto. WWE nos ha dado tickets de primera fila para ver a Orton vs Cena por vez número 145343654. Hubiera preferido algo más “polémico” por así decirlo. Cena vs Taker, Rollins Vs Owens, Lesnar Vs Owens, Bray Wyatt vs Cena, pero WWE prefirió darnos lo mismo de siempre.

 Troll Level = Vince McMahon: Roman Reigns número 30

La verdad que ver a Roman Reigns #30 fue tener sentimientos encontrados. Lo primero (fuera de decir un “No” al infinito) fue tratar de entender el fetiche de Vince para con Roman. Esto, sustentado en la soberbia infinita del dueño de WWE, similar a la de un banco que se cree DEMASIADO GRANDE PARA CAER. Vince ha demostrado, y de manera muy abrupta hacer que aceptemos a Roman y, la verdad, esto no va a suceder.

Ese último spot pudo ser para cualquiera, creo que si Joe entraba, nadie se iba a molestar, o Nakamura o quien hubiera pensado el universo WWE, pero no. Todos fuimos timados una vez más por Vince McMahon.

 Royal Rumble 2017 fue un evento del cual se habló mucho pero se vio poco. Sin duda alguna, el mal manejo creativo hizo que el evento sea uno más de la lista de eventos de pague por ver si llegara destacar. Más allá de lo que puede ofrecer Fast Lane o Elimnation Chamber, el gran objetivo para resarcir todo esto es Wrestlemania 33. Fuera del Orton vs Cena, WWE tiene que esforzarse mucho para dar una mejor imagen.